LA RAZÓN, 30 de marzo de 2026
Las recientes noticias que presentan los trastornos mentales y, en concreto el Trastorno Límite de la Personalidad, como cuadros irreversibles y carentes de tratamiento no solo son desafortunadas, sino que transmiten una visión incompleta y potencialmente dañina. Por ello, considero que, desde mi posición como presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental, es necesario aportar una perspectiva clínica que, sin restar gravedad al problema, evite transmitir un mensaje de desesperanza que no se corresponde con la evidencia ni con la práctica diaria.
