La SEPSM presenta el documental “9’8 m/s². La velocidad del suicidio”

Debate tras la presentación de "9’8 m/s². La velocidad del suicidio"

Una historia humana que explora el fenómeno del suicidio alejándose de las cifras institucionales para dejar paso a su lado más honesto y sincero. Esto es lo que ha conseguido trasmitir el documental “9’8 m/s². La velocidad del suicidio” y la primera impresión que ha dejado entre los médicos especialistas y público que han asistido a su premier en la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España en Madrid.

La presentación del documental, realizado por la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) y la productora Questión de Imagen Producciones, ha contado con la presencia del actor protagonista, Javi Martín; la Dra. Marina Díaz Marsá, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental y directora médica del documental; la Dra. Mercedes Navío, psiquiatra y gerente asistencial de Hospitales de la Comunidad Autónoma de Madrid; la Dra. Pilar Saiz, psiquiatra, catedrática de la Universidad de Oviedo y secretaria de la SEPSM; el Dr. Manuel Martín, presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM), y Begoña Soriano, familiar de víctima de suicidio.

“Un informe puede explicar la magnitud del problema, pero un documental permite que el espectador se acerque a la experiencia humana del sufrimiento y entienda que la conducta suicida deriva del trastorno mental asociado. Cuando escuchamos una historia en primera persona comprendemos mejor el dolor, los miedos, las dudas, el trastorno mental que produce sufrimiento y también que hay esperanza -ha explicado Marina Diaz Marsá, directora médica del documental-; Esa capacidad de generar empatía convierte al documental en una herramienta muy valiosa para la sensibilización y la prevención, así como para entender la necesidad de contar con recursos sanitarios y con el apoyo social necesario para intervenir y tratar los trastornos que generan esta conducta”. 

El suicidio no es el resultado de una decisión impulsiva o egoísta, “sino la consecuencia de un sufrimiento que llega a percibirse como insoportable en el contexto de un trastorno mental: la depresión, la psicosis, el trastorno bipolar, el consumo de sustancias o el trastorno límite de personalidad y su comorbilidad en ocasiones con los trastornos de la conducta alimentaria. Espero que el espectador se lleve un mensaje de esperanza: que existen tratamientos eficaces, que es posible recuperarse y que pedir ayuda puede marcar la diferencia. Y, sobre todo, que, si alguna vez detecta sufrimiento en alguien cercano, se atreva a preguntar, escuchar y acompañar”, ha insistido Díaz Marsá.

Además, la presidenta de la SEPSM ha puesto el punto de mira en el entorno familiar y amistades. “Cuando hablamos de suicidio solemos centrarnos en la persona que ha fallecido o que está en riesgo, pero con frecuencia olvidamos a quienes permanecen: familiares, amigos, compañeros de trabajo y profesionales que han estado implicados en su atención. Los supervivientes pueden experimentar dolor, culpa, rabia, incomprensión y un profundo sentimiento de soledad. Necesitamos desarrollar más programas de apoyo específicos para ellos. Acompañar a los supervivientes no solo es una cuestión de humanidad, sino también una medida de prevención, porque el duelo por suicidio puede convertirse en un factor de vulnerabilidad para la salud mental”.

La figura del actor Javi Martín es clave en todo este relato, ya que el documental gira en gran medida sobre su experiencia personal. “Habla de vulnerabilidad, pero también de resiliencia, de apoyo, de tratamiento y de segundas oportunidades. Es una historia profundamente humana con la que muchas personas pueden identificarse”, ha puesto de manifiesto Díaz Marsá.

Por su parte, Javi Martín ha explicado que aceptó ser protagonista de este documental para ayudar a otros. “Colaborar en este documental me pareció una idea magnífica. Además, hay una figura que se llama “el paciente experto” y que los profesionales de la salud conocen bien. Muchas veces a nosotros, “pacientes expertos”, se nos escucha de otra manera porque podemos ser un faro para todas esas personas que no encuentran el camino”.

Sobre las conversaciones que espera provocar este documental, Martín ha destacado que “me gustaría que el tema del suicidio se normalizara, que se pudiera hablar con serenidad y que las personas que están pasando por esa situación no tengan miedo de pedir ayuda y que toda la sociedad entienda que esa situación es mucho más habitual de lo que la gente pueda imaginar. El problema del suicidio es que da miedo hablar de ello, tiene mucho estigma, pero si no hablamos no podremos pedir ayuda y si no pedimos ayuda es muy difícil salir de ese pozo. Me gustaría que este documental fuera una ayuda a la desestigmatización y prevención del suicidio. Que vieran en “9’8 m/s². La velocidad del suicidio” un canto a la vida, que la vida merece la pena, aunque se pasen momentos complicados”.

Javi Martín ha insistido en su intervención final en que es necesario que “la sociedad hable ya sin tapujos de la salud mental y del suicidio y contar cuál es la realidad en estos momentos en España: la cantidad de gente que se suicida cada día, que la segunda causa de muerte entre los jóvenes sea el suicidio es algo tremendo y poner el foco en la prevención del suicidio porque el suicidio se puede prevenir”.

Para finalizar, Javi Martín, ha dejado un mensaje de esperanza. “Mi trastorno mental quizás ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida. Me ha ayudado a conocerme, a saber quien soy, a saber qué quiero y a saber, sobre todo, lo que no quiero en la vida. Me ha ayudado en mis miedos, en mis inseguridades, pero sobre todo me ha ayudado a apreciar la vida como nunca jamás. Ahora quiero aprovechar cada día como si fuera el último”.

 

SINOPSIS “9’8 m/s². La velocidad del suicidio”

Javi Martín saltó a la fama a mediados de los años 90 al formar parte de los “hombres de negro” del programa Caiga quien caiga. Su popularidad le dio la oportunidad de dar el salto al teatro y al cine, donde forjó una sólida carrera como actor.

Sin embargo, detrás del éxito y la popularidad convivía una realidad mucho más compleja: en 2011 fue diagnosticado de trastorno bipolar y, cuatro años después, estuvo a punto de quitarse la vida arrojándose desde la terraza de su casa.

El documental se adentra en una realidad dolorosa. Un viaje íntimo y necesario para hablar de aquello que durante demasiado tiempo se ha preferido callar.

Cada suicidio afecta directamente a más de 135 personas.

A través de la experiencia de Javi Martín, junto con testimonios de familiares de personas que han muerto por suicidio y de algunos de los psiquiatras más reconocidos del país, el documental explora las señales, los silencios, el estigma, la culpa y las preguntas que quedan después del suicidio.

La película podrá verse próximamente en diferentes plataformas de televisión.