Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, evento instituido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y auspiciado por Alzheimer’s Disease Internacional (ADI) en 1994. El “NO” ya no es respuesta es el lema elegido este año por la Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias CEAFA, con el que quiere denunciar el abandono al que se están viendo abocadas las personas afectadas por esta enfermedad, fundamentalmente, ante la negativa de las administraciones a acercarles la innovación que, tras muchos años de investigación, puede contribuir a ralentizar la evolución de la enfermedad.
En una nota de prensa publicada en julio, CEAFA y las principales sociedades científicas implicadas en el abordaje del Alzheimer, entre las que se encontraba la SEPSM, denunciaron que era injustificable la decisión de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) de rechazar, una vez más, la financiación de los primeros y únicos tratamientos capaces de retrasar la evolución de la enfermedad de Alzheimer. La decisión del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas volvía a negar el acceso a una innovación terapéutica que ya ha sido avalada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que está disponible en más de medio centenar de países, incluida la sanidad privada española, y que representa el mayor avance científico frente al Alzheimer.
La decisión es, además, un paso atrás respecto al consenso construido entre pacientes y profesionales y consolidado con el Decálogo Alzheimer: Diez Compromisos por el RECUERDO, elaborado conjuntamente por CEAFA y la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM), la Sociedad Española de Psicogeriatría (SEPG), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la Sociedad Española de Neurología (SEN), la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), Fundación CIEN y Fundación Reina Sofía, cuyo séptimo compromiso reclama expresamente la incorporación y financiación de los nuevos tratamientos, garantizando que el acceso no dependa del lugar de residencia ni del hospital de referencia. El decálogo se enmarca dentro de la iniciativa Pacto para el Recuerdo, cuyo objetivo es hacer un llamamiento a adoptar medidas inmediatas que sean un punto de partida para avanzar en la lucha real contra el Alzheimer.
