Adolf Tobeña, catedrático emérito de Psiquiatría en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

El mundo en guerra: arietes psicobiológicos de la belicosidad humana

Los conflictos bélicos, desde las disputas tribales hasta las guerrillas o las guerras de gran alcance, tienen sus raíces en mecanismos psicobiológicos que provienen de la historia evolutiva de nuestra estirpe. Factores como la competición intergrupal, la agresividad ofensiva y el tribalismo han moldeado la propensión humana a guerrear.

La psiquiatría homenajea a Luis Martín-Santos

En el Congreso Nacional de Psiquiatría, se celebró una mesa especial en homenaje al gran pensador y psiquiatra Luis Martín-Santos, protagonizada por Germán Berrios, catedrático emérito de Epistemología Psiquiátrica de la Universidad de Cambridge, y por el Profesor Domingo Ródenas de Moya, experto en su obra.

La psiquiatría alerta: la antipsiquiatría actual desafía los pilares de la psicopatología y amenaza el cuidado de los pacientes

En los últimos años ha emergido una nueva corriente antipsiquiátrica de gran virulencia. A diferencia de la antipsiquiatría de hace 50 años, que se orientaba fundamentalmente a la desinstitucionalización de los pacientes y a la reconversión del psiquiatra excesivamente biologicista, esta nueva corriente no solo critica la Psiquiatría tradicional, sino que aspira a la destrucción completa del saber psiquiátrico.

Taller “Cuidarnos para poder cuidar: de los profesionales de salud mental a los equipos” impartido durante el XVII Congreso Nacional de Psiquiatría que se celebra en Donostia-San Sebastián

La psiquiatría llama a sus profesionales a integrar el cuidado propio y de sus equipos para prevenir el “burnout” que cada vez afecta más a este colectivo

El desgaste profesional (o burnout), que alcanza ya proporciones epidémicas en el colectivo sanitario, no cabe sólo atribuirlo a la carga asistencial (que ha crecido de manera desmesurada) ni a la falta de recursos suficientes para hacer frente a esta creciente demanda, sino que también se debe a la carencia de una “cultura” que reconozca la importancia del cuidado propio en los equipos y en los mismos profesionales, entre ellos, los del ámbito de la salud mental.